CRECEMOS PERDONÁNDONOS  UNOS A OTROS

CRECEMOS PERDONÁNDONOS  UNOS A OTROS

DIA 28

Mas bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdono a ustedes en Cristo”. Efesios 4:34 (NVI)

Compañerismo sin perdón es imposible.

Como creyentes somos llamados a reconciliarnos con los demás; “Todo esto proviene de Dios, quien  por medio  de Cristo  nos reconcilió  consigo  mismo  y nos  dio  el  ministerio  de  la reconciliación” (2 Corintios 5:18, NVI). Necesitamos perdonar a otros y recibir perdón: “para que no sea consumido por la excesiva tristeza” (2 Corintios 2:7, NVI).

Siempre que seamos lastimados por alguien, debemos sacar una lección: ¿nos centramos en la venganza o en resolver el conflicto?

La Biblia habla sinceramente acerca de ponernos a cuenta: “Asegúrense de que nadie pague mal por mal; más bien, esfuércense siempre por hacer el bien, no sólo entre ustedes sino a todos”. (1 Tesalonicenses 5:15, NVI).

En la economía de Dios, no es suficiente decir que no buscaremos venganza: debemos esmerarnos para tener un corazón dispuesto a perdonar. “perdónense mutuamente, así como Dios los perdono a ustedes en Cristo”. (Efesios 4:32, NVI).

Como leemos en la Biblia, el perdón no es opcional para el seguidor de Cristo. Dios fija el estándar tan alto porque Él sabe cuánto está en juego en tu vida. La amargura y la falta de perdón son un cáncer que eventualmente te destruirá de adentro hacia fuera. El perdón es el bisturí que retira el tumor de la amargura Esto no significa que tú siempre serás capaz de perdonar o ser perdonado. Puede que tengas que seguir perdonando una y otra vez hasta que sepas que has liberado al ofensor. Pero el perdón es una elección que debes hacer y que Dios espera que hagas.

En el libro de los Colosenses, Pablo provee la base y motivación para el perdón: “Sean tolerantes los unos con los otros, y si alguien tiene alguna queja contra otro, perdónense, así como el Señor los ha perdonado a ustedes” (Colosenses 3:13, TLA). Romanos 5:8, (NVI) nos dice “Pero aunque nosotros todavía éramos pecadores”, (antes de haber pedido perdón) “Dios nos demostró su gran amor al enviar a Jesucristo a morir por nosotros” Cuando recordamos el precio que Jesús pagó para perdonarnos, ¿Cómo no podemos perdonar?

Entonces, ¿qué significa perdonar? Primero pongámonos de acuerdo en el sentido que perdonar no significa hacer algún tipo de gimnasia mental para borrar tu herida y no significa fingir que no has sido herido. Más bien, el perdón significa que tú ya no tienes la ofensa contra el ofensor. Significa que tú has perdonado la deuda y que tú intencionalmente has escogido liberar al que te hirió. Tu amas profundamente, “…porque el amor cubre multitud de pecados” (1 Pedro 4:8, NVI)

Aquí hay algunos pasos hacia el perdón:

Habla con Dios antes de hablar con la persona. Como David en los Salmos, usa la oración para expresar tus ideas y sentimientos verticalmente. Clama a Dios diciéndole exactamente cómo te sientes. Él no se sorprenderá o se perturbará por tu enojo, herida, inseguridad, o amargura.

Siempre toma la iniciativa. No importa si eres el ofendido o el ofensor. Jesús nos enseñó a hacer el primer movimiento. “Por tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve , reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda” (Mateo 5:23-24, DHH).

Confiesa tu parte en el conflicto. Si tú eres serio en restaurar una relación, deberías comenzar admitiendo tus propios errores o pecados. Jesús dijo que ésta era la manera de ver  las  cosas más  claramente:  “Hipócrita!,  saca primero  la viga de tu propio  ojo,  y entonces veras con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.” (Mateo 7:5, NVI)

Quizás necesites detenerte ahora mismo y tener una honesta conversación con Dios acerca de alguien a quien necesitas perdonar. Tu padre Celestial sabe que no es fácil dejar ir tus heridas, pero Él te ayudará y te dará gracia para perdonar. Así que hazlo AHORA. Estarás gustoso de hacerlo.

PARA MEDITAR

Compañerismo sin perdón es imposible.

VERSICULO PARA RECORDAR

“Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”. Efesios 4:32 (NVI)

PREGUNTA PARA CONSIDERAR

Si hay alguien que necesitas perdonar ¿cuándo lo vas ha hacer?

Si hay alguien a quien has agraviado, ¿cuándo le pedirás perdón

 

Tema: Fuimos llamados a servir juntos

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