{"id":1215,"date":"2018-04-23T09:59:21","date_gmt":"2018-04-23T16:59:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ibmlaherencia.org\/?p=1215"},"modified":"2018-04-23T09:59:21","modified_gmt":"2018-04-23T16:59:21","slug":"admitiendo-que-nos-necesitamos-unos-a-otros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/admitiendo-que-nos-necesitamos-unos-a-otros\/","title":{"rendered":"ADMITIENDO QUE NOS NECESITAMOS UNOS A OTROS"},"content":{"rendered":"<p><strong>DIA 15<\/strong><\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro est\u00e1 unido a todos los dem\u00e1s\u201d. Romanos 12:5<\/p>\n<p>Necesitamos unos de otros.<\/p>\n<p>Recientemente sali\u00f3 una noticia sobre Jum Sulkers, un residente de Winnipeg-Manitoba, quien muri\u00f3 en su cama y permaneci\u00f3 all\u00ed durante dos a\u00f1os hasta que sus vecinos descubrieron su cad\u00e1ver. Jim hab\u00eda vivido en ese lugar durante 20 a\u00f1os pero nadie lo ech\u00f3 de menos.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 somos tan reacios a admitir nuestra necesidad de otros? Existen dos razones poderosas para esto:<\/p>\n<p><strong>P<\/strong><strong>r<\/strong><strong>i<\/strong><strong>mer<\/strong><strong>o. <\/strong>Nuestra cultura admira el individualismo. Admiramos a quienes son independientes y autosuficientes pues aparentemente pueden lograr todo por s\u00ed mismos. Pero la triste realidad, es que debajo de esta apariencia tan confiada que estas personas muestran hay una persona cargada de soledad e inseguridad cuyo coraz\u00f3n est\u00e1 lleno de dolor. La soledad es al m\u00e1s com\u00fan de las enfermedades en el mundo. Aun as\u00ed continuamos construyendo barreras en lugar de puentes entre nosotros.<\/p>\n<p><strong>S<\/strong><strong>e<\/strong><strong>gundo. <\/strong>Tenemos orgullo. Muchas personas, especialmente los hombres, piensan que es una debilidad pedir ayuda o expresar una necesidad.<\/p>\n<p>Pero no debemos, sentirnos avergonzados en admitir que necesitamos de otros. Dios nos creo de esa manera.<\/p>\n<p>El quiere que sus hijos dependan unos de otros.<\/p>\n<p>En el libro \u201cUna vida con Prop\u00f3sito\u201d aprendimos que Dios quiere que experimentemos la vidas juntos. Fuimos dise\u00f1ados para relacionarnos. Fuimos formados para vivir en compa\u00f1erismo, creados para vivir en la familia de Dios y formados para vivir en comunidad. No es la voluntad de Dios que vayas por la vida al margen de los dem\u00e1s. Aun en el ambiente perfecto del Ed\u00e9n. Dios dijo: \u201cNo es bueno que el hombre este solo\u201d G\u00e9nesis 2:18<\/p>\n<p>A Dios no le agrada que vivamos en soledad. Esto no significa que todos tienen que casarse, sino que todos necesitan una familia espiritual; Dios creo la Iglesia. Cuando Dios te salva y te adopta en su familia, \u00c9l entrelaza tu vida con la vida de otros creyentes. T\u00fa no solo eres un creyente, t\u00fa perteneces al cuerpo<\/p>\n<p>de Cristo, (1 Corintios 12:27) \u201cAhora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo\u201d. La palabra \u201cCuerpo\u201d es usada frecuentemente para describir a un grupo de personas conectadas para un prop\u00f3sito. En la escuela t\u00fa eras parte de un cuerpo estudiantil. Los pol\u00edticos elegidos por el pueblo forman cuerpos legislativos. Pero\u00a0 cuando Dios llama a la Iglesia \u201cEl cuerpo de Cristo\u201d El tiene en mente un cuerpo humano donde cada parte est\u00e1 interconectada y es al mismo tiempo independiente. Tambi\u00e9n nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro est\u00e1 unido a todos los dem\u00e1s (Romanos 12:5) Y, como las partes de un cuerpo activo, es imposible para los creyentes crecer espiritualmente sin contar con los otros miembros. \u201cEl ojo no puede decirle a la mano: \u201cNo te necesito\u201d. Ni puede la cabeza decirles a los pies: \u201cNo te necesito\u201d.\u00a0 (1 Corintios 12:21)<\/p>\n<p>T\u00fa debes estar conectado al compa\u00f1erismo de una Iglesia para sobrevivir espiritualmente. M\u00e1s que esto, necesitas estar en un grupo peque\u00f1o de personas donde t\u00fa puedas amar y ser amado, servir y ser servido, compartir lo que est\u00e1s aprendiendo y aprender de otros. No puedes hacer esto en un grupo de mucha gente. Necesitas un grupo peque\u00f1o. Ya que somos llamados por Dios a vivir en compa\u00f1erismo, esta semana veremos algunas formas para construir el compa\u00f1erismo que necesitamos con nuestros hermanos y hermanas en la familia de Dios. El primer paso es aceptar que nos necesitamos unos a otros, viviendo como si nuestras vidas espirituales dependieran de los dem\u00e1s. Porque as\u00ed es efectivamente. \u201c\u00c1mense los\u00a0 unos\u00a0 a los otros\u00a0 con\u00a0 amor\u00a0 fraternal, respet\u00e1ndose \u00a0y honr\u00e1ndose mutuamente\u201d (Romanos 12:10). Vivir en comunidad requiere humildad. Debemos recordar continuamente que nos pertenecemos unos a otros y necesitamos de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>P<\/strong><strong>A<\/strong><strong>RA MEDITAR<\/strong><\/p>\n<p>Necesito de otros creyentes en mi vida y ellos me necesitan tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>VERS\u00cdCULO PARA RECORDAR<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201cT<\/em><em>ambi\u00e9n nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo\u00a0<\/em><em>e<\/em><em>n Cristo, y cada miembro est\u00e1 unido a todos los dem\u00e1s\u201d.\u00a0<\/em>Romanos 12:5<\/p>\n<p><strong>P<\/strong><strong>REGUNTA PARA CONSIDERAR<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 puede estar impidiendo que tengas un compromiso m\u00e1s profundo con tu grupo peque\u00f1o?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DIA 15 \u201cTambi\u00e9n nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro est\u00e1 unido a todos los dem\u00e1s\u201d. Romanos 12:5 Necesitamos unos de otros. Recientemente sali\u00f3 una noticia sobre Jum Sulkers, un residente de Winnipeg-Manitoba, quien muri\u00f3 en su cama y permaneci\u00f3 all\u00ed durante dos a\u00f1os hasta que sus vecinos descubrieron su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1215","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-devocionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1215"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1215\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}