{"id":1509,"date":"2018-07-30T11:15:41","date_gmt":"2018-07-30T18:15:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/?p=1509"},"modified":"2018-07-30T11:20:24","modified_gmt":"2018-07-30T18:20:24","slug":"el-perdon-que-es-que-no-es-y-como-se-practica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/el-perdon-que-es-que-no-es-y-como-se-practica\/","title":{"rendered":"El PERDON: \u00bfQU\u00c9 ES? \u00bfQU\u00c9 NO ES? Y \u00bfC\u00d3MO SE PRACTICA?"},"content":{"rendered":"<p>Se ha dicho que las frases m\u00e1s importantes que utilizamos en esta vida son \u201cTe amo,\u201d \u201cLo siento,\u201d y \u201cTe perdono.\u201d Aunque el perd\u00f3n es un concepto central dentro de la vida Cristiana, para muchas personas es un proceso confuso y dif\u00edcil de practicar.<\/p>\n<p><strong>INSTRUCCIONES Y PRINCIPIOS BIBLICOS\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong> \u00a0<\/strong><!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>A.-<\/strong><strong>El perd\u00f3n significa que se ha cancelado una deuda.<\/strong><\/p>\n<p>A trav\u00e9s del sacrificio de Cristo en la cruz, Dios les ofrece perd\u00f3n a todos los creyentes. Como \u00c9l nos ha perdonado, nos pide que tambi\u00e9n perdonemos a otros.<\/p>\n<p><em>2 Corintios 5:18- 21 \u201cY todo esto proviene de Dios, quien nos reconcili\u00f3 consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliaci\u00f3n; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tom\u00e1ndoles en cuenta a los hombres sus pecados,\u00a0<\/em><em>y nos encarg\u00f3 a nosotros la palabra de la reconciliaci\u00f3n. As\u00ed que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. Al que no conoci\u00f3 pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fu\u00e9semos hechos justicia de Dios en \u00e9l.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Lucas 17:3-4 \u201cMirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repr\u00e9ndele; y si se arrepintiere, perd\u00f3nale. Y si siete veces al d\u00eda pecare contra ti, y siete veces al d\u00eda volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perd\u00f3nale.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Romanos 5:6-8 \u201cPorque Cristo, cuando a\u00fan \u00e9ramos d\u00e9biles, a su tiempo muri\u00f3 por los imp\u00edos. Ciertamente, apenas morir\u00e1 alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo a\u00fan pecadores, Cristo muri\u00f3 por nosotros.\u201d<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>B<\/strong><strong>. El Perd\u00f3n, seg\u00fan el ejemplo de Cristo, es en verdad un ideal alto que solamente se puede lograr por la gracia de Dios.<\/strong><\/p>\n<p><em>Lucas 23:34 \u201cY Jes\u00fas dec\u00eda: Padre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Colosenses 3:12-13 \u201cVest\u00edos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entra\u00f1able misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soport\u00e1ndoos unos a otros, y perdon\u00e1ndoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdon\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n hacedlo vosotros.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>I Juan 4:11-12 \u201cAmados, si Dios nos ha amado as\u00ed, debemos tambi\u00e9n nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha visto jam\u00e1s a<\/em><\/p>\n<p><em>Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>C.El Perd\u00f3n evita que crezca la amargura &#8211; as\u00ed no puede seguir da\u00f1ando la relaci\u00f3n y a cada una de las personas involucradas.<\/strong><\/p>\n<p><em>Hebreos 12:14-15 \u201cSeguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie ver\u00e1 al Se\u00f1or. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna ra\u00edz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Colosenses 3:19 \u201cMaridos, amad a vuestras mujeres, y no se\u00e1is \u00e1speros con ellas.\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>D<\/strong><strong>. El Perd\u00f3n es parte del car\u00e1cter y la naturaleza de Dios.<\/strong><\/p>\n<p>Aunque Dios no pasa por alto el pecado, \u00c9l es paciente, piadoso, misericordioso y est\u00e1 dispuesto a perdonar.<\/p>\n<p><em>Daniel 9:9 \u201cDe Jehov\u00e1 nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra \u00e9l nos hemos rebelado,\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Nehem\u00edas 9:17b \u201cPero t\u00fa eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Exodo 34:5-8 \u201cY Jehov\u00e1 descendi\u00f3 en la nube, y estuvo all\u00ed con \u00e9l, proclamando el nombre de Jehov\u00e1. Y pasando Jehov\u00e1 por delante de \u00e9l, proclam\u00f3: !!Jehov\u00e1! !!Jehov\u00e1! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebeli\u00f3n y el pecado, y que de ning\u00fan modo tendr\u00e1 por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n. Entonces Mois\u00e9s, apresur\u00e1ndose, baj\u00f3 la cabeza hacia el suelo y ador\u00f3.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Efesios 2:4-5 \u201cPero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos am\u00f3, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>E. Dios quiere que nos perdonemos unos a otros, recordando que tambi\u00e9n Cristo nos perdon\u00f3 a nosotros.<\/strong><\/p>\n<p><em>Colosenses 3:12-15 \u201cVest\u00edos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entra\u00f1able misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soport\u00e1ndoos unos a otros, y perdon\u00e1ndoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdon\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vest\u00edos de amor, que es el v\u00ednculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Mateo 5:43-48 \u201cO\u00edsteis que fue dicho: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo, y aborrecer\u00e1s a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que se\u00e1is hijos de vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos\u00a0<\/em><em>e injustos. Porque si am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 recompensa tendr\u00e9is? \u00bfNo hacen tambi\u00e9n lo mismo los publicanos? Y si salud\u00e1is a vuestros hermanos solamente, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is de m\u00e1s? \u00bfNo hacen tambi\u00e9n as\u00ed los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos es perfecto.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Marcos 11:25-26 \u201cY cuando est\u00e9is orando, perdonad, si ten\u00e9is algo contra alguno, para que tambi\u00e9n vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdon\u00e1is, tampoco vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos os perdonar\u00e1 vuestras ofensas.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Lucas 6:37 \u201cNo juzgu\u00e9is, y no ser\u00e9is juzgados; no conden\u00e9is, y no ser\u00e9is condenados; perdonad, y ser\u00e9is perdonados.\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>F<\/strong><strong>. Al negarse a perdonar, al guardar rencor o dar lugar a la amargura y al odio, uno se expone a consecuencias grav<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>I Juan 3:15-16 \u201cTodo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sab\u00e9is que ning\u00fan homicida tiene vida eterna permanente en \u00e9l. En esto hemos conocido el amor, en que \u00e9l puso su vida por nosotros; tambi\u00e9n nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Mateo 18:21-31 \u201cEntonces se le acerc\u00f3 Pedro y le dijo: Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces perdonar\u00e9 a mi hermano que peque contra\u00a0<\/em><em>m\u00ed? \u00bfHasta siete?\u00a0 Jes\u00fas le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete. Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le deb\u00eda diez mil talentos. A \u00e9ste, como no pudo pagar, orden\u00f3 su se\u00f1or venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que ten\u00eda, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Se\u00f1or, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagar\u00e9 todo.<\/em><\/p>\n<p><em>El se\u00f1or de aquel siervo, movido a misericordia, le solt\u00f3 y le perdon\u00f3 la deuda. Pero saliendo aquel siervo, hall\u00f3 a uno de sus consiervos, que le deb\u00eda cien denarios; y asiendo de \u00e9l, le ahogaba, diciendo: P\u00e1game lo que me debes. Entonces su consiervo, postr\u00e1ndose a sus pies, le rogaba diciendo:Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagar\u00e9 todo. Mas \u00e9l no quiso, sino fue y le ech\u00f3 en la c\u00e1rcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su se\u00f1or todo lo que hab\u00eda pasado.\u201d\u00a0 \u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><strong>APLICACI\u00d3N PR\u00c1CTICA<\/strong><\/p>\n<p><strong>La diferencia entre varios tipos de perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><u>Perd\u00f3n Vertical<\/u>: Dios le extiende el perd\u00f3n al hombre a causa de la obra de Cristo.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Colosenses 1:12-14 \u201cCon gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redenci\u00f3n por su sangre, el perd\u00f3n de pecados.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>I Juan 1:9 \u201cSi confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.\u201d<\/em><\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><u>El Perd\u00f3n Horizontal<\/u>: Este es el perd\u00f3n que un ser humano le concede a otro. Tambi\u00e9n se le llama perd\u00f3n interpersonal. Este tipo de perd\u00f3n es cosa seria para Dios.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Mateo 6:14-15 \u201cPorque si perdon\u00e1is a los hombres sus ofensas, os perdonar\u00e1 tambi\u00e9n a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdon\u00e1is a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonar\u00e1 vuestras ofensas.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>I Juan 4:20 \u201cSi alguno dice:Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, \u00bfc\u00f3mo puede amar a Dios a quien no ha visto?\u201d<\/em><\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li style=\"text-align: left;\"><u>La Reconciliaci\u00f3n<\/u>: Un proceso en el que dos personas dan pasos para reestablecer una relaci\u00f3n que se ha da\u00f1ado.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 a. El prop\u00f3sito de la reconciliaci\u00f3n <em>es la restauraci\u00f3n y la reconexi\u00f3n<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Mateo 5:23-24 \u201cPor tanto, si traes tu ofrenda al altar, y all\u00ed te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja all\u00ed tu ofrenda delante del altar, y anda, reconc\u00edliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.\u201d<\/em><\/p>\n<p>b. Lograr el Perd\u00f3n (lo que una persona le concede a otra) juntamente con la Reconciliaci\u00f3n (las dos personas uniendo sus esfuerzos para reestablecer su relaci\u00f3n) es un alto ideal y una meta que vale la pena. Sin embargo, en algunas circunstancias no es posible llegar a la reconciliaci\u00f3n. En estos casos, hay que reconocer que es posible que se conceda el perd\u00f3n sin lograr la reconciliaci\u00f3n. Dios nos pide hacer nuestra parte y no estorbar el proceso de restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Romanos 12:18 \u201cSi es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.\u201d<\/em><\/p>\n<p>c. Si no se distingue entre lo que son el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n se puede da\u00f1ar el proceso de restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00a0La diferencia entre \u201cerrores\u201dy \u201cofensas.\u201d<\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n se presentan varios tipos de problemas que pueden causar tensi\u00f3n o da\u00f1ar una relaci\u00f3n. No se abarcar\u00e1n todas las situaciones posibles, pero el prop\u00f3sito es que sea una ayuda para identificar las diferencias entre distintos tipos de ofensas dentro de las relaciones.<\/p>\n<p>Niveles de errores y ofensas<\/p>\n<ol>\n<li><u>Errores \u2013 Faltas menores<\/u>: Todos cometemos faltas. Se nos olvidan las cosas, se nos rompe algo, se nos tira algo, etc. Es necesario ser conscientes de que vamos a cometer faltas nosotros y las dem\u00e1s personas tambi\u00e9n; en esta vida no se pueden evitar.<\/li>\n<li><u>Errores \u2013 Irritantes<\/u>: Todos los tenemos. Diferentes costumbres, h\u00e1bitos raros, los rasgos de nuestra personalidad, y varias peculiaridades (de las que muchas veces no somos conscientes) a menudo irritan a los dem\u00e1s. Pueden ser cosas como el comer ruidosamente o el roncar. Estos irritantes pueden provocar el enojo, las palabras \u00e1speras, y hasta pleitos.<\/li>\n<li><u>Errores \u2013 Malas Decisiones<\/u>: Algunos ejemplos son el llegar tarde a la casa o pagar demasiado por alguna cosa.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Todos tomamos malas decisiones de vez en cuando. Pero si repetidamente tomamos malas decisiones y si estos errores son serios, llegan a ser ofensas (lea a continuaci\u00f3n).<\/p>\n<ul>\n<li><u>Ofensas \u2013 Desatenciones<\/u>: Aunque a todos se nos pueden olvidar las cosas (errores menores) si se nos olvida algo importante como el aniversario o si no cumplimos con las responsabilidades que hemos acordado llevar, podemos da\u00f1ar nuestras relaciones seriamente.<\/li>\n<li><u>Ofensas \u2013 Palabras y Acciones Ofensivas<\/u>: El gritar, criticar \u00e1speramente, el humillar a la otra per..todo esto nos deja con sentimientos de desuni\u00f3n. Si esto se hace costumbre, es muy probable que se ocupe la ayuda de otro para tratar con el problema.<\/li>\n<li><u>Ofensas \u2013 Pecados Graves\/Da\u00f1os Serios<\/u>: Entre las ofensas graves est\u00e1n incluidas el adulterio, las adicciones, el abandono, el abuso (sexual, f\u00edsico, emocional), etc. Estas ofensas da\u00f1an la misma base de las relaciones porque violan la confianza, los l\u00edmites establecidos, la intimidad emocional, y la relaci\u00f3n espiritual.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Aunque es dif\u00edcil distinguir entre los diferentes tipos de errores y ofensas, la diferencia m\u00e1s importante es que<\/p>\n<ul>\n<li>Dios nos pide <em><u>soportar<\/u> <\/em>los errores mientras que las ofensas hacen que ejercitemos<em><u> el perd\u00f3n<\/u><\/em>.<\/li>\n<\/ul>\n<p><em>Colosenses 3:13 \u201csoport\u00e1ndoos unos a otros, y perdon\u00e1ndoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que<\/em><\/p>\n<ul>\n<li><em>Cristo os perdon\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n hacedlo vosotros.\u201d<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p><em>Efesios 4:1-3 \u201cYo pues, preso en el Se\u00f1or, os ruego que and\u00e9is como es digno de la vocaci\u00f3n con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soport\u00e1ndoos con paciencia los unos a los otros en amor, sol\u00edcitos en guardar la unidad del Esp\u00edritu en el v\u00ednculo de la paz;\u201d<\/em><\/p>\n<p>Cuando no se resuelven correctamente las ofensas en alguna relaci\u00f3n, los asuntos peque\u00f1os (puntos anteriores a. b. y c.) pueden dar lugar a pleitos m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p><strong>Ideas equivocadas acerca del perd\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Algunas personas creen que para poder perdonar una ofensa, es necesario que la otra persona les pida perd\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La verdad es que el perd\u00f3n se le puede conceder aun a alguien que ya falleci\u00f3, a alguien que no reconoce que hizo mal, a alguien que no se ha arrepentido, a alguien que solo reconoce parte de la gravedad de su ofensa, etc. Recuerden que el perd\u00f3n es decisi\u00f3n de una persona, mientras que la reconciliaci\u00f3n requiere la participaci\u00f3n de las dos.<\/p>\n<ul>\n<li>El perdonar a alguien, no es simplemente dejar la ofensa al olvido. Algunas de las ofensas que pudieras haber experimentado son muy graves y no se pueden pasar por alto. Dios no justifica el pecado ni niega su gravedad y nosotros tampoco debemos hacerlo. Recordemos que, \u201cLa misericordia de Dios no cancela su santidad. Las ofensas requieren de un pago.\u201d2 Jes\u00fas, el perfecto Hijo de Dios, quien muri\u00f3 para pagar por el pecado es la soluci\u00f3n que Dios provey\u00f3 para todas las ofensas y para siempre.in.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Ideas equivocadas acerca del perd\u00f3n, y Verdades.<\/p>\n<p>Algunas personas creen <u>equivocadamente<\/u> que el perd\u00f3n:<\/p>\n<ol>\n<li>Niega la gravedad del pecado.<\/li>\n<li>Le da una \u201csalida f\u00e1cil\u201d al ofensor.<\/li>\n<li>Carga a la v\u00edctima con demasiada responsabilidad<\/li>\n<li>\u00a0Es injusto.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Al contrario, El <u>verdadero<\/u> perd\u00f3n<\/p>\n<ol>\n<li>Reconoce que se ha cometido una ofensa.<\/li>\n<li>Reconoce que el ofensor tiene una deuda que pagar.<\/li>\n<li>Reconoce que muchas veces el ofensor no puede pagar completamente por el dano que caus\u00f3.<\/li>\n<li>Entiende que aunque es natural tener el deseo de vengarse, no es una soluci\u00f3n sana, ni tampoco es aprobada por Dios.<\/li>\n<li>Libera al deudor de su deuda<\/li>\n<\/ol>\n<p>Es cierto que hay ocasiones en las que el ofensor paga por el mal cometido. Por ejemplo, si alguien conduce un autom\u00f3vil estando embriagado, choca de frente contra otro y mueren los del otro veh\u00edculo, es probable que la ley lo sentencie a prisi\u00f3n. Sin embargo, con estar encarcelado, no restaura ni en lo m\u00e1s m\u00ednimo lo que perdieron los seres queridos de las v\u00edctimas. Esas p\u00e9rdidas son demasiado grandes para que el ofensor provea un pago adecuado. Esas son las p\u00e9rdidas que se reconocen durante el proceso del perd\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lo que NO es el perd\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><u>Olvidar<\/u>: Las ofensas no se olvidan por completo aunque uno perdone. Muchas veces habremos o\u00eddo la frase \u201cperdonar y olvidar.\u201d Algunos quiz\u00e1 concluir\u00e1n por esto que el perdonar significa que la ofensa se borrar\u00e1 de la memoria. Muchos creen que la frase \u201cperdonar y olvidar\u201d sali\u00f3 de la Biblia, pero no es as\u00ed! De hecho, el tratar de negar que alg\u00fan mal trato o alguna traici\u00f3n te lastimara, puede hacer m\u00e1s intensa la memoria que est\u00e1s tratando de olvidar. El perd\u00f3n al que Cristo nos llama significa que no guardaremos rencor, amargura o resentimiento en contra de la otra persona. Por lo tanto, en vez de intentar olvidar la memoria de una ofensa, la meta deber\u00eda ser cortar con el resentimiento que nos ata a ella.<\/li>\n<li><u>Indultar<\/u>: Indultar es un t\u00e9rmino legal que significa \u2013quitar el castigo merecido por alg\u00fan crimen u ofensa.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Aunque perdonemos a alguien, es posible que tengan que atenerse a las consecuencias de sus actos.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><u>Pedir disculpas<\/u>: El que se disculpa reconoce y lamenta su falta, el da\u00f1o o el insulto que caus\u00f3. El que se disculpa de una manera ligera o no sinceramente, puede hacer m\u00e1s da\u00f1o que bien. Una disculpa sincera es cuando el ofensor (1) reconoce lo que hizo mal (2) acepta la responsabilidad por lo que hizo (3) reconoce c\u00f3mo lastim\u00f3 a la otra persona y (4) est\u00e1 dispuesto a recibir las consecuencias.4<\/li>\n<li><u>Reconciliarse<\/u>: La reconciliaci\u00f3n es el proceso en el que dos personas dan pasos para restaurar una relaci\u00f3n que se ha da\u00f1ado. Aunque el perd\u00f3n es importante para restaurar una relaci\u00f3n, no es todo lo que se ocupa para lograr la reconciliaci\u00f3n. La reconciliaci\u00f3n depende de que ambas personas, el ofensor y el ofendido, trabajen juntos para restaurar su relaci\u00f3n.<\/li>\n<li><u>Negar o Evadir<\/u>: Hay ocasiones en que la persona se siente tan herida que dice, \u201cYa lo perdon\u00e9.\u201d con el fin de no seguir sintiendo el dolor de lo que la otra persona le hizo. El perd\u00f3n no es simplemente negarse a tratar con un asunto o una persona para evitar el dolor o el conflicto. Tampoco significa negar que las palabras o las acciones de la otra persona nos hirieran.<\/li>\n<li><u>Excusar la ofensa<\/u>: Al perdonar, no se le est\u00e1 dando permiso al ofensor de que nuevamente cometa la misma ofensa. Es importante establecer normas sanas, y no simplemente permitir que la otra persona contin\u00fae con sus acciones da\u00f1inas o pecaminosas.<\/li>\n<li><u>Ni F\u00e1cil ni Sin Costo<\/u>: El perd\u00f3n verdadero no es simplemente responder con unas cuantas palabras amables.Por el contrario, se requiere de un gran esfuerzo para lograr un verdadero cambio de comportamiento que perdure.<\/li>\n<li><u>La confianza<\/u>: La confianza dentro de cualquier relaci\u00f3n es algo que crece y se fortalece con el tiempo.<\/li>\n<li>Dependiendo de la gravedad de una ofensa, la confianza puede verse da\u00f1ada o hasta destruida. El perd\u00f3n podr\u00e1 iniciar el proceso de restaurar la confianza como parte de la reconciliaci\u00f3n, pero no es un requisito que exista la confianza para poder perdonar. Recuerden que el perd\u00f3n es lo que una persona le concede a otra. La confianza se gana con el tiempo, y el que cometi\u00f3 la ofensa tiene que aceptar que para restaurar la confianza se llevar\u00e1 tiempo.<\/li>\n<li><u>Un Sentimiento<\/u>: Para perdonar no debemos esperar hasta que sintamos el deseo de perdonar o ya no sintamos los efectos de la ofensa. M\u00e1s bien, el perd\u00f3n es un acto de obediencia a trav\u00e9s del cual nos puede guiar D<u>ios.<\/u><\/li>\n<li><u><\/u><u>Dependiente del tiempo<\/u>: A veces se comenta que dentro de las relaciones, \u201cEl tiempo sana todas las heridas.\u201d Desafortunadamente eso no es cierto! Aunque a veces con el tiempo podemos comprender mejor las circunstancias que llevaron a la ofensa, el tiempo por s\u00ed solo, no sana nada! Ser\u00eda m\u00e1s correcto decir que, \u201cEl tiempo <u>m\u00e1s<\/u> el perd\u00f3n termina por sanar las heridas.\u201d<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Lo que S\u00cd es el perd\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><u>Algo que se concede por gracia<\/u>: Dios nos puso el mayor ejemplo de dar por gracia cuando inici\u00f3 el proceso del perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n con el hombre (<em>Romanos 5:6; Efesios 2:4-5<\/em>)5 El perd\u00f3n es lo que una persona le concede a otra. Los que necesitan ser perdonados no necesariamente \u201cmerecen\u201d el perd\u00f3n. Nosotros en<\/li>\n<\/ol>\n<p>ninguna manera \u201cmerecemos\u201d el perd\u00f3n de Dios. Nosotros les mostramos gracia a los dem\u00e1s porque hemos recibido gracia de parte de Dios. Tenemos algo en com\u00fan con la persona que nos da\u00f1\u00f3. La misma naturaleza pecaminosa que caus\u00f3 la ofensa, es la naturaleza con la que luchamos en nuestro propio coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Aun si la persona que caus\u00f3 la ofensa no inicia la reconciliaci\u00f3n o si no reconoce su error o la ofensa, el ofendido deber\u00e1 conceder el perd\u00f3n y deber\u00e1 concederlo con gracia. Uno puede sentir que es injusto tener que perdonar; sin embargo, la gracia nos permite perdonar aun a las personas que no parecen merecer el perd\u00f3n. Es posible que el ofensor no sienta remordimiento ni se arrepienta como para <em>recibir <\/em>perd\u00f3n, pero eso no cierra las puertas a que se le conceda el perd\u00f3n. Dios les ofrece su perd\u00f3n a todos por la muerte de Cristo en la cruz. El arrepentimiento es necesario para <em>recibir <\/em>ese perd\u00f3n.<\/p>\n<p>La gracia tampoco niega la gravedad de la ofensa. El perd\u00f3n que se concede por gracia reconoce la gravedad de lo que se hizo mal y se desprende del supuesto \u201cderecho\u201d de venganza o de guardar rencor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><u>Una decisi\u00f3n intencional y un proceso<\/u>: El perd\u00f3n no se da como un accidente. M\u00e1s bien, uno tiene que tomar la decisi\u00f3n y comprometerse al proceso. El Esp\u00edritu Santo es quien da el poder para llevarlo a cabo, y se lleva tiempo. Ambas cosas son necesarias \u2013 el tomar la decisi\u00f3n de perdonar <u>y<\/u> el comprometerse al tiempo que sea necesario para llevar a cabo el proceso.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><u>Un trabajo dif\u00edcil y complejo<\/u>: Se requiere de valor para perdonar y tambi\u00e9n de mucho esfuerzo. El perd\u00f3n tiene dimensiones emocionales, relacionales, espirituales y tambi\u00e9n fisiol\u00f3gicas. Tiene que ver con cambiar nuestras actitudes, comportamientos, sentimientos y creencias. Tambi\u00e9n necesitamos aprender a calmarnos cuando recordamos las ofensas y no alterarnos ni tampoco reaccionar impulsivamente. El proceso del perd\u00f3n cambia las emociones que est\u00e1n ligadas a la falta cometida. En vez de sentir enojo, amargura u otros sentimientos que resultan cuando no hay perd\u00f3n, el perd\u00f3n nos da una sensaci\u00f3n de libertad- \u201cla emoci\u00f3n del perd\u00f3n\u201d cuando<u>\u00a0 \u00a0 recordamos la ofensa.<\/u><u>Cancelar\/Liberar una deuda<\/u>: Muchas veces cuando alguien te da\u00f1a o te ofende, sufres un tipo de p\u00e9rdida.<\/li>\n<li>Sea algo grave, como perder un hijo por causa de un conductor ebrio, o sea una ofensa menor dentro de una relaci\u00f3n, la ofensa nos deja con el sentimiento de que perdimos algo o que nos quitaron algo. Ha resultado una deuda. A muchos se les hace dif\u00edcil perdonar porque quieren que el deudor pague su deuda. En otras palabras, desean la venganza. Muchas veces queremos que el ofensor sienta el peso de lo que sufrimos. A veces incluso queremos que el ofensor sufra aun m\u00e1s all\u00e1 de lo que podr\u00eda pagar. En muchas situaciones, la \u00fanica manera de arreglar una deuda es con el perd\u00f3n. Tomamos la decisi\u00f3n de liberar al deudor de la deuda que ha adquirido. Esta decisi\u00f3n tambi\u00e9n nos libra a nosotros del peso que nos pudiera estorbar en nuestro andar con el Se\u00f1or (<em>Hebreos 12:1-2<\/em>). El perd\u00f3n no cambia la naturaleza de la transgresi\u00f3n \u2013 el mal que se hizo sigue siendo un mal; y el perd\u00f3n tampoco niega el hecho de que la ofensa ocurri\u00f3. M\u00e1s bien, en vez de permitir que el enojo y el dolor de la ofensa nos mantengan atados al ofensor, el perd\u00f3n nos ayuda a desprendernos y librarnos del mal que ocurri\u00f3.<strong>\u00a0 <\/strong><strong>Algunos pasos hacia el perd\u00f3n <\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<ul>\n<li><u>Reconoce la ofensa<\/u>: El primer paso es reconocer que ocurri\u00f3 un da\u00f1o. Aqu\u00ed la meta es primeramente aceptar que te hicieron un mal y entonces enfocarte en salir adelante. No es bueno ni por un lado, negar el dolor, ni por el otro, seguir repasando los detalles de lo que ocurri\u00f3.<\/li>\n<li><u>Usa la empat\u00eda<\/u>: En este paso, los sentimientos de enojo o de frialdad hacia la otra persona se reemplazan con un sentimiento de empat\u00eda. Por ejemplo, trata de ver la situaci\u00f3n desde el punto de vista de la otra persona. Aqu\u00ed se trata de comprender lo que la otra persona pudo haber estado pensando, sintiendo, etc. Toma en cuenta que entre m\u00e1s horrible haya sido la transgresi\u00f3n, es m\u00e1s dif\u00edcil mostrar la empat\u00eda. Cuando es demasiado dif\u00edcil mostrar la empat\u00eda o la comprensi\u00f3n, hay que empezar con la compasi\u00f3n. Por ejemplo, uno puede pensar, \u201cQue horrible que esta persona tenga la conciencia tan endurecida como para haber hecho esto&#8230;\u201d 7 Otra manera de lograr la empat\u00eda es recordando que el perd\u00f3n se concede por gracia y que nosotros no merec\u00edamos el perd\u00f3n de Dios.<\/li>\n<li><u>Un regalo desinteresado<\/u>: Para dar este paso es necesaria la humildad y tambi\u00e9n la gratitud, reconociendo que necesitamos el perd\u00f3n y que incluso lo hemos recibido. Piensa en las ocasiones que necesitabas que alguien te perdonara. \u00bfC\u00f3mo te sent\u00edas? \u00bfC\u00f3mo te sentiste cuando cometiste una falta y recibiste el perd\u00f3n de Dios y de otras personas? Ya que hemos recibido el perd\u00f3n de parte de Dios y tambi\u00e9n de otras personas, nosotros tambi\u00e9n les concedemos el perd\u00f3n a otros.<\/li>\n<li><u>Comprom\u00e9tete a perdonar<\/u>: Haz un fiel compromiso de perdonar y escoge un \u201cEbenezer\u201d que te ayude a recordar ese compromiso. Un \u201cEbenezer\u201d es una se\u00f1al o un recordatorio (descrito en <em>I Samuel 7:12<\/em>) de que Dios nos ha ayudado a llegar hasta este punto. La mejor manera de cumplir con nuestro compromiso es contarle a otra persona (al que nos ofendi\u00f3, al c\u00f3nyuge, a un amigo, un ministro, etc.) que estamos comprometidos a perdonar para as\u00ed tener un punto al cual volver cuando nuevamente nos lleguen los recuerdos del pasado.<\/li>\n<li><u>Af\u00e9rrate al perd\u00f3n<\/u>: Si de vez en cuando recuerdas detalles de las ofensas del pasado que has luchado por perdonar, no te desanimes. Comprom\u00e9tete nuevamente a perdonar, encomi\u00e9ndale a Dios tanto la situaci\u00f3n como la persona, y sigue adelante. No porque te llegan de vez en cuando recuerdos del suceso que te hiri\u00f3 quiere decir que no hayas perdonado.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>El perd\u00f3n, la venganza, la justicia y las consecuencias.<\/strong><\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed se ha hablado de lo que es y no es el perd\u00f3n. Ahora la pregunta: \u00bfEntonces c\u00f3mo cabe el perd\u00f3n dentro de la justicia?\u00a0 Quiz\u00e1 algunos concluir\u00e1n que el perd\u00f3n es injusto o creer\u00e1n que el tomar venganza es meramente justo y correcto. No debemos confundir <em>el deseo de tomar venganza con el deseo de que se haga justicia. <\/em>Consideremos estos vers\u00edculos que hablan del perd\u00f3n, la venganza, la justicia y las consecuencias.<\/p>\n<p><em>I Tesalonicenses 5:15,\u201cMirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Romanos 12:19-21,\u201cNo os vengu\u00e9is vosotros mismos, amados m\u00edos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito est\u00e1: M\u00eda es la venganza, yo pagar\u00e9, dice el Se\u00f1or. As\u00ed que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonar\u00e1s sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Miqueas 6:8,\u201cOh hombre, \u00e9l te ha declarado lo que es bueno, y qu\u00e9 pide Jehov\u00e1 de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Proverbios 24:17,\u201cCuando cayere tu enemigo, no te regocijes,Y cuando tropezare, no se alegre tu coraz\u00f3n;\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>II Samuel 1: 11-12 (A pesar de las ofensas que Sa\u00fal cometi\u00f3 contra \u00e9l, David no busc\u00f3 la venganza ni tampoco se alegr\u00f3 cuando muri\u00f3 Sa\u00fal.)<\/em><\/p>\n<p><em>La Palabra de Dios nos ense\u00f1a a no ser vengativos. En otras palabras, no debemos tener en nuestro coraz\u00f3n el deseo de ver sufrir a otra persona. Sin embargo, el perd\u00f3n no necesariamente quita las consecuencias de la ofensa, tampoco libra al ofensor de las obligaciones que adquiri\u00f3 con sus hechos. Consideremos los siguientes puntos que describen la diferencia entre la venganza y la justicia.<\/em><\/p>\n<ul>\n<li>\u201cLa venganza es el deseo que tengo de ver sufrir a otra persona por el da\u00f1o que me caus\u00f3 a m\u00ed.\u201d9<\/li>\n<li>\u201cA diferencia de la venganza, la justicia es el pago que Dios u otros le exigen a una persona, sea por un mal que hayan hecho en contra de nosotros, en contra de un grupo de personas, o en contra de la sociedad en general. Aunque debemos evitar la venganza, debemos buscar la justicia para aquellos que han sido da\u00f1ados.\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>\u201cLa venganza es el deseo que tenemos de darle su merecido a nuestro ofensor; la justicia es el pago que otra persona requiere de nuestro ofensor. La venganza es luchar por arreglar las cuentas nosotros mismos; la justicia es dejar en mano de otro el arreglo de las cuentas.\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>\u201cLa venganza produce amargura; la justicia sana las heridas.\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<p>Aunque recibamos el perd\u00f3n de Dios, enfrentaremos consecuencias por nuestros pecados y tendremos que arreglar los da\u00f1os que les causamos a otros con nuestro comportamiento. Como lo expres\u00f3 un escritor, \u201cCuando Dios nos perdona, quita las consecuencias eternas de nuestro pecado \u2013 la condenaci\u00f3n eterna \u2013 m\u00e1s no necesariamente las consecuencias temporales que acarrearon nuestros hechos.\u201d<\/p>\n<p>El hecho de que estemos cubiertos con el manto de justicia que nos da Cristo (<em>Isa\u00edas 61:10<\/em>) no nos excluye de pagar una multa si nos infraccionan por conducir a un exceso de velocidad. De igual manera, cuando otros nos da\u00f1an, es posible que tengan que pagar alguna consecuencia por su pecado. Sin embargo, es nuestra responsabilidad perdonarlos y buscar la direcci\u00f3n de Dios para usar la misericordia junto con la justicia.<\/p>\n<p><strong>La falta de perd\u00f3n y la amargura tienen un alto costo.<\/strong><\/p>\n<p>Es f\u00e1cil ver los beneficios del perd\u00f3n: estamos siguiendo el ejemplo de Dios y obedeciendo su mandato. Por esto \u00c9l nos da esperanza y nos sana. Por el contrario, cuando no perdonamos recibimos consecuencias negativas. Es muy com\u00fan que haya amargura cuando uno se niega a perdonar. Muchas veces las personas no quieren perdonar porque piensan que de alguna manera estar\u00edan premiando al que les caus\u00f3 el da\u00f1o. M\u00e1s bien, al seguir cargando con las heridas del pasado por no querer perdonar, uno mismo se da\u00f1a. Adem\u00e1s, la amargura puede da\u00f1ar a las personas m\u00e1s cercanas a nosotros \u2013 aquellas a quienes m\u00e1s amamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><u>Las consecuencias espirituales de la falta del perd\u00f3n<\/u>: La Biblia nos advierte claramente en contra de la amargura, y siempre que permitamos la amargura en nuestras vidas nos perjudicaremos espiritualmente. La falta del perd\u00f3n nos estorba en el proceso de la santificaci\u00f3n. Si seguimos pensando en el da\u00f1o que otro nos caus\u00f3 y permitimos que crezca la amargura, estamos siendo vencidos por razonamientos ego\u00edstas.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Hebreos 12:15,\u201cMirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna ra\u00edz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados.\u201d\\<\/em><\/p>\n<p><em>Efesios 4:31,\u201cQu\u00edtense de vosotros toda amargura, enojo, ira, griter\u00eda y maledicencia, y toda malicia.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Mateo 6:14-15,\u201cPorque si perdon\u00e1is a los hombres sus ofensas, os perdonar\u00e1 tambi\u00e9n a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdon\u00e1is a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonar\u00e1 vuestras ofensas.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Colosenses 3:19,\u201cMaridos, amad a vuestras mujeres, y no se\u00e1is \u00e1speros con ellas.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>Santiago 3:14-15,\u201cPero si ten\u00e9is celos amargos y contenci\u00f3n en vuestro coraz\u00f3n, no os jact\u00e9is, ni mint\u00e1is contra la verdad;\u00a0<\/em><em>porque esta sabidur\u00eda no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diab\u00f3lica.\u201d<\/em><\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><u>Las consecuencias emocionales y relacionales de la falta del perd\u00f3n:<\/u> El que se niega a perdonar es como si tomara veneno y luego esperara que la otra persona muriera. En realidad, la amargura es como un c\u00e1ncer que destruye por dentro a la persona que se amarga. La falta de perd\u00f3n puede llevar a uno a la ansiedad o hasta a la depresi\u00f3n espiritual. Si nos negamos a perdonar aun sabiendo que nosotros mismos hemos sido perdonados, da\u00f1amos nuestra relaci\u00f3n con Dios, y esto nos puede llevar a diferentes consecuencias emocionales y sociales.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre m\u00e1s tiempo sigamos con un resentimiento, m\u00e1s dif\u00edcil ser\u00e1 poder llegar a perdonar. Entre m\u00e1s tiempo duremos sin perdonar y permitiendo que los recuerdos de la ofensa hagan ra\u00edces m\u00e1s profundas, m\u00e1s nos inclinaremos hacia la amargura, tanto en nuestras acciones como en nuestros pensamientos y emociones. Si est\u00e1s luchando con la amargura, ora y p\u00eddele ayuda a Dios y empieza hoy el proceso de restauraci\u00f3n. No pierdas tiempo. \u00a1Habla con un mentor, un ministro o un consejero Cristiano quien te pueda ayudar a resolver estos asuntos!<\/p>\n<p><strong>Pasos a la reconciliaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Como ya se mencion\u00f3 anteriormente, el perd\u00f3n no es lo mismo que la reconciliaci\u00f3n. La reconciliaci\u00f3n es un testimonio del poder de Dios y del poder de la unidad en el Cuerpo de Cristo. Fortalece a las personas involucradas para que puedan resistir los ataques del enemigo. Y aunque siempre se debe buscar la reconciliaci\u00f3n, a veces no ser\u00e1 posible.<\/p>\n<p>Para restaurar una relaci\u00f3n despu\u00e9s de que ha habido una ofensa se requiere la cooperaci\u00f3n de ambas partes. Solamente se lograr\u00e1 a medida que los dos individuos lleguen a un acuerdo en cada uno de los pasos hacia la reconciliaci\u00f3n. Hay que recordar que probablemente se llevar\u00e1 un tiempo para recobrar la confianza y as\u00ed unir al ofendido y al ofensor. Incluso, es posible que la relaci\u00f3n sea diferente a lo que era antes de que ocurriera la ofensa. La reconciliaci\u00f3n no significa que el que te ofendi\u00f3 autom\u00e1ticamente llegue a ser tu mejor amigo. M\u00e1s bien es restaurar la relaci\u00f3n hasta donde sea posible. Enseguida se mencionar\u00e1n algunos de los elementos necesarios para reestablecer la confianza y hacer posible la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<ol>\n<li><u>El Arrepentimiento<\/u>: El primer paso hacia la reconciliaci\u00f3n es el arrepentimiento. Es necesario que el ofensor confiese su falta y reconozca el dolor que le caus\u00f3 al ofendido. Adem\u00e1s debe tener el deseo sincero de corregir las circunstancias que lo llevaron hasta la ofensa. La persona que busca la reconciliaci\u00f3n se caracterizar\u00e1 por la humildad y la honestidad, y estar\u00e1 dispuesto a darle cuentas a la otra persona. Recordemos que el perd\u00f3n (lo que uno le concede a otro) se puede lograr aunque el ofensor no se arrepienta. Sin embargo, la plena reconciliaci\u00f3n se ver\u00e1 estorbada, y a veces ser\u00e1 imposible, si el ofensor no reconoce el da\u00f1o que caus\u00f3.<\/li>\n<li><u>La Restituci\u00f3n<\/u>: En algunos casos, el ofensor tendr\u00e1 que hacer restituci\u00f3n por el mal que ha cometido. Este proceso confirmar\u00e1 la sinceridad del arrepentimiento. El proceso de la restituci\u00f3n no es para dar lugar a la venganza sino a la justicia. La venganza exige un pago mientras que la justicia provee una compensaci\u00f3n seg\u00fan lo que es justo y correcto.<\/li>\n<li><u>La Rehabilitaci\u00f3n<\/u>: Puede que sea necesaria la rehabilitaci\u00f3n para que el individuo llegue a encaminarse correctamente. Especialmente este ser\u00e1 el caso si el individuo ha llevado una forma de vida da\u00f1ina y pecaminosa. Este paso nos asegura que el ofensor verdaderamente ha cambiado. El arrepentimiento sincero se demuestra por medio de un cambio en el comportamiento.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>El Autoperd\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Hay ocasiones en que la lucha m\u00e1s grande del individuo es el perdonarse a s\u00ed mismo, aun despu\u00e9s de que se ha arrepentido, le ha pedido perd\u00f3n a Dios, y ha confesado su pecado como corresponde. Aunque sepa (en su mente) que Dios lo ha perdonado, se siente (en el coraz\u00f3n) sin perd\u00f3n y condenado. A veces las personas se condenan a s\u00ed mismos por la verg\u00fcenza que sienten o porque creen que han cometido un pecado que Dios no estar\u00e1 dispuesto a perdonar.<\/p>\n<p>Recordemos que Satan\u00e1s es el acusador de los hermanos (<em>Apocalipsis 12:10<\/em>). Es posible que trate de acusarte y condenarte aun despu\u00e9s de que hayas recibido el perd\u00f3n de Dios. No debemos confundir las acusaciones de Satan\u00e1s con la convicci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (esa s\u00ed es la verdadera culpabilidad). El autocastigo y el continuamente tratar de \u201cpagar\u201d o \u201cofrecer sacrificios\u201d por lo que ocurri\u00f3 no resultan en el verdadero perd\u00f3n. Como dice en <em>Hebreos 10:10-\u00a0<\/em><em>\u201cEn esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. Y ciertamente todo sacerdote est\u00e1 d\u00eda tras d\u00eda ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El perd\u00f3n de Dios es m\u00e1s grande de lo que podemos comprender. Hay que recordar que, \u201cAunque Dios aborrece el pecado, se deleita en perdonar el pecado, una verdad que fluye de su gracia, su bondad y su compasi\u00f3n tan abundante.\u201d<\/p>\n<p>Es posible que los siguientes pasos te sean de ayuda para lograr el autoperd\u00f3n.<\/p>\n<ol>\n<li><u>Conf\u00eda en La Palabra m\u00e1s que en tus emociones<\/u>: Lee pasajes b\u00edblicos que tratan del perd\u00f3n de Dios y conf\u00eda que son verdad aunque tus sentimientos no lo confirmen. Por ejemplo, <em>I Juan 1:9 <\/em>dice, <em>\u201cSi confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.\u201d <\/em>Debes decidirte a creer que es verdad, aunque no sientas que lo es. Dios tiene el poder y es fiel para perdonarnos cuando nos acercamos a \u00c9l.<\/li>\n<li><u>No luches solo.<\/u> Habla con alg\u00fan familiar, un amigo o un consejero que entienda el perd\u00f3n y que pueda apoyarte y orar por ti mientras est\u00e9s luchando.<\/li>\n<li><u>Acepta el hecho de que no eres perfecto y que vas a cometer errores mientras vivas en este mundo.<\/u> 16 Aunque todos deseamos vivir una vida libre de errores y ofensas, sencillamente no podemos. Lo bueno es que Dios lo entiende. Podemos hallar consuelo en las palabras de <em>Salmo 103:13-14<\/em>:<em>\u201cComo el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehov\u00e1 de los que le temen. Porque \u00e9l conoce nuestra condici\u00f3n; Se acuerda de que somos polvo.\u201d<\/em><\/li>\n<li><u>Busca ayuda lo m\u00e1s pronto posible<\/u>: Hay ocasiones en que la depresi\u00f3n cl\u00ednica, el perfeccionismo y otros problemas emocionales llevan a uno a la auto-condenaci\u00f3n y hacen que sea imposible salir adelante. El consejo de un ministro u otro consejero Cristiano puede ser de ayuda para descubrir cuales son los motivos por los que no has logrado el autoperd\u00f3n y te puede dar herramientas para vencer esas barreras.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Conclusi\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>No te quedes enredado con el dolor, el enojo y el resentimiento que produce la falta de perd\u00f3n. Busca la ayuda de Dios a trav\u00e9s de su Palabra y de la oraci\u00f3n; y si necesitas el apoyo de otros para poder perdonar, no te detengas \u2013 busca el consejo de un amigo, un mentor, un ministro o un consejero Cristiano. A medida que resuelvas tus asuntos ver\u00e1s que se sanar\u00e1n las heridas y tendr\u00e1s la oportunidad de aprender m\u00e1s acerca del amor de Cristo y de c\u00f3mo se vive en la vida diaria.<\/p>\n<p><em>Efesios 4:32,\u201cAntes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdon\u00e1ndoos unos a otros, como Dios tambi\u00e9n os perdon\u00f3 a vosotros en Cristo.\u201d<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se ha dicho que las frases m\u00e1s importantes que utilizamos en esta vida son \u201cTe amo,\u201d \u201cLo siento,\u201d y \u201cTe perdono.\u201d Aunque el perd\u00f3n es un concepto central dentro de la vida Cristiana, para muchas personas es un proceso confuso y dif\u00edcil de practicar. INSTRUCCIONES Y PRINCIPIOS BIBLICOS\u00a0 \u00a0<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1509","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-devocionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1509"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1509\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}