{"id":2141,"date":"2021-06-25T00:00:38","date_gmt":"2021-06-25T07:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/?p=2141"},"modified":"2021-06-25T06:46:27","modified_gmt":"2021-06-25T13:46:27","slug":"conectando-a-la-familia-dia-26","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/conectando-a-la-familia-dia-26\/","title":{"rendered":"Conectando a la Familia Dia 26"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda 26\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<strong>\u201cEl Amor es Jesucristo\u201d<\/strong><\/p>\n<p><em>E<\/em><em>n esto se manifest\u00f3 el amor de Dios en nosotros: en que Dios ha enviado a su Hijo unig\u00e9nito al mundo para que vivamos por medio de \u00c9l. (1 Juan 4:9)<\/em><\/p>\n<p>En lo m\u00e1s profundo de nuestro amor por nuestros hijos hay un deseo de comprender y ense\u00f1arles lo m\u00e1s importante en la vida. Y cuando todo lo dem\u00e1s desaparece, algo permanece como lo m\u00e1s importante: Dios nos cre\u00f3 a nosotros y a nuestros hijos con un prop\u00f3sito eterno en mente: transformarnos en Sus hijos, conocer Su amor, honrarlo con nuestras vidas y pasar la eternidad junto a \u00c9l (Juan 3:16).<\/p>\n<p>Por eso vino el Hijo de Dios a la Tierra como un reci\u00e9n nacido. Fue \u00abnacido de mujer, nacido bajo la ley, a fin de que redimiera a los que estaban bajo la ley, para que recibi\u00e9ramos la adopci\u00f3n de hijos\u00bb (G\u00e1l. 4:4-5), para \u00ablibrar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida\u00bb (Heb. 2:15).<\/p>\n<p>Como afirma la Biblia: \u00abHabiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan, porque \u00c9l ha establecido un d\u00eda en el cual juzgar\u00e1 al mundo en justicia\u00bb (Hech. 17:30-31).<\/p>\n<p>Solo una verdad lleva a esta seguridad: hace m\u00e1s de 2000 a\u00f1os, un hombre llamado Jes\u00fas de Nazaret, el Hijo de Dios, camin\u00f3 con perfecci\u00f3n humana y estuvo dispuesto a derramar Su sangre por nosotros. La Biblia explica que Su nacimiento fue \u00fanico, Su vida cumpli\u00f3 cientos de profec\u00edas, Su ense\u00f1anza revel\u00f3 verdad eterna, Su amor fue insuperable, y Su sacrificio en la cruz fue perfecto y completo. Vino a aceptar el castigo que merec\u00edamos, y pag\u00f3 el precio que nosotros deb\u00edamos a un Dios justo, para quitar nuestra culpa.<\/p>\n<p>Gracias a Cristo, Dios nos invita a nosotros y a nuestros hijos a apartarnos de nuestros pecados, invocar el nombre de Jes\u00fas y poner nuestra fe en \u00c9l (Rom. 10:13).<\/p>\n<p>Puedes confesar \u00abcon tu boca a Jes\u00fas por Se\u00f1or, y [creer] en tu coraz\u00f3n que Dios le resucit\u00f3 de entre los muertos\u00bb (Rom. 10:9). Al abrirle el coraz\u00f3n, Su promesa para ti es tan sencilla como profunda y segura: \u00abSer\u00e1s salvo\u00bb.<\/p>\n<p>Y esto viene con una promesa de por vida: \u00abTodo el que conf\u00ede en \u00e9l no ser\u00e1 jam\u00e1s defraudado\u00bb (Rom. 10:11, NVI). Recibes perd\u00f3n inmerecido. Paz y esperanza reales. Una relaci\u00f3n con Dios y vida eterna ahora mismo, que seguir\u00e1n despu\u00e9s de la muerte y la tumba. As\u00ed es el amor de Dios por ti. As\u00ed ama a tus hijos.<\/p>\n<p>No hay que presionar a los hijos a tomar ninguna clase de decisi\u00f3n espiritual si no est\u00e1n listos. Apurarlos solo les genera rechazo en lugar de desear abrazar la fe y vivirla. As\u00ed que, los padres deber\u00edan concentrarse en ser un ejemplo del amor de Dios por sus hijos, orar por su salvaci\u00f3n y plantar con paciencia semillas de verdad sobre Jes\u00fas en sus corazones. En alg\u00fan momento, Dios puede ayudarlos a comprender que son imperfectos y pecaminosos, y que necesitan el perd\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando tus hijos conf\u00eden en \u00c9l y comiencen a crecer en la fe, puedes proponerte mostrarles c\u00f3mo el andar con Jes\u00fas podr\u00e1 bendecir todos los aspectos de su vida. Lo que Cristo haga en el coraz\u00f3n de ellos los guiar\u00e1, los fortalecer\u00e1 y los restaurar\u00e1 para que tengan una vida abundante de gozo y significado. Lo que m\u00e1s necesitan sus corazones es a Jes\u00fas. Ayudarlos a conocerlo y seguirlo cada d\u00eda deber\u00eda ser una prioridad en tus oraciones y tu aliento amoroso.<\/p>\n<p><strong>E<\/strong><strong>l desaf\u00edo de hoy:<\/strong><\/p>\n<p><strong>Preg\u00fantate si has confiado de verdad en Jes\u00fas como t\u00fa Salvador, si es as\u00ed agrad\u00e9cele por su valioso regalo, y si no puedes resolver esta cuesti\u00f3n hoy mismo alej\u00e1ndote de tu pecado, pidi\u00e9ndole su perd\u00f3n y tu Salvaci\u00f3n. Despu\u00e9s habla con tus hijos sobre la verdad de Dios y tu historia.<\/strong><\/p>\n<p>Haz una marca aqu\u00ed cuando hayas completado el desaf\u00edo de hoy.<u> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/u><\/p>\n<p>\u00bfEn d\u00f3nde est\u00e1s en tu caminar de fe? \u00bfD\u00f3nde se encuentran tus hijos? \u00bfAlguna vez les hablaste en detalle de tu traves\u00eda de fe? Si no est\u00e1s seguro de tu salvaci\u00f3n, considera leer el libro breve de 1<\/p>\n<p>Juan, en la parte final de tu Biblia, para obtener claridad y seguridad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>T<\/em><em>\u00fa, pues, hijo m\u00edo, fortal\u00e9cete en la gracia que hay en Cristo Jes\u00fas. (2 Timoteo 2:1)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda 26\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEl Amor es Jesucristo\u201d En esto se manifest\u00f3 el amor de Dios en nosotros: en que Dios ha enviado a su Hijo unig\u00e9nito al mundo para que vivamos por medio de \u00c9l. (1 Juan 4:9) En lo m\u00e1s profundo de nuestro amor por nuestros hijos hay un deseo de comprender y ense\u00f1arles lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-2141","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-devocionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2141"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2141\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}