{"id":1441,"date":"2018-06-03T06:19:03","date_gmt":"2018-06-03T13:19:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ibmlaherencia.org\/?p=1441"},"modified":"2018-06-03T06:19:03","modified_gmt":"2018-06-03T13:19:03","slug":"versiculos-sobre-la-crianza-y-formacion-de-los-hijos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/versiculos-sobre-la-crianza-y-formacion-de-los-hijos\/","title":{"rendered":"Vers\u00edculos sobre la crianza y formaci\u00f3n de los hijos"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Instruir y formar a los hijos<\/p>\n<p>Jueces 13:8\u00a0 Or\u00f3 Manoa al Se\u00f1or, y dijo: \u00abAh, Se\u00f1or m\u00edo, yo te ruego [&#8230;] que nos ense\u00f1es lo que hayamos de hacer con el ni\u00f1o que ha de nacer\u00bb.<\/p>\n<p>A. Dios vela por los peque\u00f1itos:<\/p>\n<p>Mateo 18:10\u00a0 Mirad que no menospreci\u00e9is a uno de estos peque\u00f1os; porque os digo que Sus \u00e1ngeles en los Cielos ven siempre el rostro de Mi Padre que est\u00e1 en los Cielos.<\/p>\n<p>B. Aunque uno solo de los padres sea creyente, los hijos son santificados por Dios:<\/p>\n<p>1 Corintios 7:14\u00a0 El marido incr\u00e9dulo es santificado en la mujer, y la mujer incr\u00e9dula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos ser\u00edan inmundos, mientras que ahora son santos.<\/p>\n<p>C. La formaci\u00f3n que reciban en los primeros a\u00f1os los guiar\u00e1 a lo largo de la vida:<\/p>\n<p>Proverbios 22:6\u00a0 Instruye al ni\u00f1o en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartar\u00e1 de \u00e9l.<\/p>\n<p>D. Da prioridad al cuidado y a la instrucci\u00f3n de tus hijos:<\/p>\n<p>3 Juan 1:4\u00a0 No tengo yo mayor gozo que este, el o\u00edr que mis hijos andan en la verdad.<\/p>\n<p>E. Si los descuidas a causa de otras cosas, tanto t\u00fa como ellos sufrir\u00e1n las consecuencias:<\/p>\n<p>Proverbios 29:15\u00a0 El ni\u00f1o dejado a sus caprichos es verg\u00fcenza de su madre (BL).<\/p>\n<p>F. Debemos ense\u00f1ar a nuestros hijos la Palabra de Dios:<\/p>\n<p>Deuteronomio 6:6,7\u00a0 Estas palabras que Yo te mando hoy, estar\u00e1n sobre tu coraz\u00f3n; y las repetir\u00e1s a tus hijos, y hablar\u00e1s de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.<\/p>\n<p>Deuteronomio 11:18,19\u00a0 Pondr\u00e9is estas Mis palabras en vuestro coraz\u00f3n y en vuestra alma. [&#8230;] Las ense\u00f1ar\u00e9is a vuestros hijos.<\/p>\n<p>Isa\u00edas 38:19b\u00a0 El padre har\u00e1 notoria Tu verdad a los hijos.<\/p>\n<p>Joel 1:3\u00a0 De esto contar\u00e9is a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Juan 21:15\u00a0 Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n Pedro: \u00abSim\u00f3n, hijo de Jon\u00e1s, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos?\u00bb Le respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or; T\u00fa sabes que te amo\u00bb. \u00c9l le dijo: \u00abApacienta Mis corderos\u00bb.<\/p>\n<p>2 Timoteo 3:15\u00a0 Desde la ni\u00f1ez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvaci\u00f3n por la fe que es en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Salmo 78:1,6\u00a0 Escucha, pueblo M\u00edo, Mi ley; inclinad vuestro o\u00eddo a las Palabras de Mi boca. [&#8230;] Para que lo sepa la generaci\u00f3n venidera, y los hijos que nacer\u00e1n; y los que se levantar\u00e1n lo cuenten a sus hijos.<\/p>\n<p>1 Juan 2:13\u00a0 Os escribo a vosotros, padres, porque conoc\u00e9is al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, j\u00f3venes, porque hab\u00e9is vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque hab\u00e9is conocido al Padre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>G. Ense\u00f1a a tus hijos a confiar en Dios:<\/p>\n<p>Salmo 22:9\u00a0 [El rey David dijo:] T\u00fa eres [&#8230;] el que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.<\/p>\n<p>Salmo 34:11\u00a0 Venid, hijos, o\u00eddme; el temor [la veneraci\u00f3n] del Se\u00f1or os ense\u00f1ar\u00e9.<\/p>\n<p>Salmo 78:6,7\u00a0 Para que [&#8230;] sepa [las Palabras de Dios] la generaci\u00f3n venidera [&#8230;]; y los que se levantar\u00e1n lo cuenten a sus hijos, a fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios; que guarden Sus mandamientos.<\/p>\n<p>Hechos 2:39\u00a0 Para vosotros es la promesa [de Dios], y para vuestros hijos.<\/p>\n<p>H. Ll\u00e9valos a aceptar a Jes\u00fas:<\/p>\n<p>Marcos 10:14\u00a0 Jes\u00fas [&#8230;] les dijo: \u00abDejad a los ni\u00f1os venir a M\u00ed, y no se lo impid\u00e1is; porque de los tales es el reino de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>G\u00e1latas 4:19\u00a0 Hijitos m\u00edos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros.<\/p>\n<p>1 Juan 2:12\u00a0 Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por Su nombre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>I. La Palabra de Dios les ense\u00f1a c\u00f3mo se alcanza la vida eterna:<\/p>\n<p>Juan 5:39\u00a0 Escudri\u00f1ad las Escrituras; porque [&#8230;] en ellas ten\u00e9is la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de M\u00ed.<\/p>\n<p>2 Timoteo 3:15\u00a0 Desde la ni\u00f1ez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvaci\u00f3n por la fe que es en Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>J. \u00danicamente Dios es capaz de ense\u00f1arles lo m\u00e1s importante de la vida:<\/p>\n<p>Salmo 25:5\u00a0 Encam\u00edname en Tu verdad, y ens\u00e9\u00f1ame, porque T\u00fa eres el Dios de mi salvaci\u00f3n; en Ti he esperado todo el d\u00eda.<\/p>\n<p>Proverbios 8:32,33\u00a0 [Habla la Sabidur\u00eda, el Esp\u00edritu de Dios:] Hijos, o\u00eddme, y bienaventurados los que guardan Mis caminos. Atended el consejo, y sed sabios, y no lo menospreci\u00e9is.<\/p>\n<p>Isa\u00edas 54:13\u00a0 Todos tus hijos ser\u00e1n ense\u00f1ados por el Se\u00f1or; y se multiplicar\u00e1 la paz de tus hijos.<\/p>\n<p>1 Corintios 2:13\u00a0 Hablamos, no con palabras ense\u00f1adas por sabidur\u00eda humana, sino con las que ense\u00f1a el Esp\u00edritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.<\/p>\n<p>K. Participaci\u00f3n de los ni\u00f1os en reuniones religiosas junto a sus padres:<\/p>\n<p>Josu\u00e9 8:35\u00a0 [Los peque\u00f1itos escuchan la lectura de la Biblia junto a sus padres:] No hubo palabra alguna de todo cuanto mand\u00f3 Mois\u00e9s, que Josu\u00e9 no hiciese leer delante de toda la congregaci\u00f3n de Israel, y de las mujeres, de los ni\u00f1os, y de los extranjeros que moraban entre ellos.<\/p>\n<p>2 Cr\u00f3nicas 20:13\u00a0 [Los ni\u00f1os participan en una importante reuni\u00f3n de oraci\u00f3n:] Todo Jud\u00e1 estaba en pie delante del Se\u00f1or, con sus ni\u00f1os y sus mujeres y sus hijos.<\/p>\n<p>Joel 2:12,16\u00a0 Dice el Se\u00f1or, convert\u00edos a M\u00ed con todo vuestro coraz\u00f3n, con ayuno y lloro y lamento. [&#8230;] Reunid al pueblo, santificad la reuni\u00f3n, juntad a los ancianos, congregad a los ni\u00f1os y a los que maman, salga de su c\u00e1mara el novio, y de su t\u00e1lamo la novia.<\/p>\n<p>La obediencia y la desobediencia de los hijos<\/p>\n<p>A. Los hijos deben obedecer a sus padres:<\/p>\n<p>Proverbios 1:8\u00a0 Oye, hijo m\u00edo, la instrucci\u00f3n de tu padre, y no desprecies la direcci\u00f3n de tu madre.<\/p>\n<p>Efesios 6:1\u00a0 Hijos, obedeced en el Se\u00f1or a vuestros padres, porque esto es justo.<\/p>\n<p>Colosenses 3:20\u00a0 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>B. Los hijos deben honrar y venerar a sus padres:<\/p>\n<p>\u00c9xodo 20:12\u00a0 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus d\u00edas se alarguen en la tierra que el Se\u00f1or tu Dios te da.<\/p>\n<p>Lev\u00edtico 19:3\u00a0 Cada uno temer\u00e1 a su madre y a su padre.<\/p>\n<p>Efesios 6:2\u00a0 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa.<\/p>\n<p>Proverbios 23:22\u00a0 Oye a tu padre, a aquel que te engendr\u00f3; y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.<\/p>\n<p>Proverbios 20:20\u00a0 Al que maldice a su padre o a su madre, se le apagar\u00e1 su l\u00e1mpara en oscuridad tenebrosa.<\/p>\n<p>C. La bendici\u00f3n de tener hijos obedientes y juiciosos:<\/p>\n<p>Proverbios 10:1\u00a0 El hijo sabio alegra al padre.<\/p>\n<p>Proverbios 13:1\u00a0 El hijo sabio recibe el consejo del padre.<\/p>\n<p>Proverbios 23:15,16\u00a0 Hijo m\u00edo, si tu coraz\u00f3n fuere sabio, tambi\u00e9n a m\u00ed se me alegrar\u00e1 el coraz\u00f3n; mis entra\u00f1as tambi\u00e9n se alegrar\u00e1n cuando tus labios hablaren cosas rectas.<\/p>\n<p>Proverbios 23:24,25\u00a0 Mucho se alegrar\u00e1 el padre del justo, y el que engendra sabio se gozar\u00e1 con \u00e9l. Al\u00e9grense tu padre y tu madre, y g\u00f3cese la que te dio a luz.<\/p>\n<p>3 Juan 1:4\u00a0 No tengo yo mayor gozo que este, el o\u00edr que mis hijos andan en la verdad.<\/p>\n<p>D. El pesar de tener hijos desobedientes y necios [que no obedecen a sus padres ni al Se\u00f1or:<\/p>\n<p>Proverbios 17:21\u00a0 El padre del necio no se alegrar\u00e1.<\/p>\n<p>Proverbios 17:25\u00a0 El hijo necio es pesadumbre de su padre, y amargura a la que lo dio a luz.<\/p>\n<p>Proverbios 19:13\u00a0 Dolor es para su padre el hijo necio.<\/p>\n<p>Proverbios 10:1\u00a0 El hijo necio es tristeza de su madre.<\/p>\n<p>Instrucci\u00f3n amorosa combinada con disciplina firme<\/p>\n<p>A. Trata a tus hijos con suavidad y amor:<\/p>\n<p>Efesios 6:4\u00a0 Padres, no hagan enojar a sus hijos, sino m\u00e1s bien cr\u00edenlos con disciplina e instr\u00fayanlos en el amor del Se\u00f1or (DHH).<\/p>\n<p>Colosenses 3:21\u00a0 Padres, no exasper\u00e9is a vuestros hijos, para que no se desalienten.<\/p>\n<p>1 Tesalonicenses 2:7\u00a0 Fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos.<\/p>\n<p>Tito 2:4\u00a0 Que ense\u00f1en a las mujeres j\u00f3venes a amar a sus maridos y a sus hijos.<\/p>\n<p>B. La paciencia, la misericordia y la verdad son de lo m\u00e1s eficaces:<\/p>\n<p>1 Tesalonicenses 2:11\u00a0 Como el padre a sus hijos, exhort\u00e1bamos y consol\u00e1bamos a cada uno de vosotros.<\/p>\n<p>Romanos 2:4\u00a0 [La] benignidad [de Dios] te gu\u00eda al arrepentimiento.<\/p>\n<p>Proverbios 16:6\u00a0 Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor del Se\u00f1or los hombres se apartan del mal.<\/p>\n<p>C. Cada hijo es diferente; pide a Dios que te indique la mejor forma de instruir y disciplinar a cada uno:<\/p>\n<p>Jueces 13:12\u00a0 \u00bfC\u00f3mo debe ser la manera de vivir del ni\u00f1o, y qu\u00e9 debemos hacer con \u00e9l?<\/p>\n<p>D. Las Escrituras nos advierten que castiguemos a los hijos que se portan mal:<\/p>\n<p>Proverbios 13:24\u00a0 El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.<\/p>\n<p>Proverbios 19:18\u00a0 Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza.<\/p>\n<p>Proverbios 22:15\u00a0 La necedad est\u00e1 ligada en el coraz\u00f3n del muchacho; mas la vara de la correcci\u00f3n la alejar\u00e1 de \u00e9l.<\/p>\n<p>Proverbios 23:13\u00a0 No reh\u00fases corregir al muchacho.<\/p>\n<p>Proverbios 29:17\u00a0 Corrige a tu hijo, y te dar\u00e1 descanso, y dar\u00e1 alegr\u00eda a tu alma.<\/p>\n<p>E. Un cristiano responsable debe saber refrenar a sus hijos:<\/p>\n<p>1 Timoteo 3:4\u00a0 [Requisitos que debe cumplir un dirigente cristiano:] Que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeci\u00f3n con toda honestidad.<\/p>\n<p>1 Timoteo 3:12\u00a0 Que gobiernen bien sus hijos y sus casas.<\/p>\n<p>Tito 1:6\u00a0 Que [&#8230;] tenga hijos creyentes que no est\u00e9n acusados [&#8230;] de rebeld\u00eda.<\/p>\n<p>(V. tambi\u00e9n G\u00e1latas 4:1,2)<\/p>\n<p>F. Qu\u00e9 pasa cuando no se corrige ni se controla a los hijos:<\/p>\n<p>1 Samuel 3:13\u00a0 [El Se\u00f1or dijo a Samuel:] Yo juzgar\u00e9 [la] casa [de El\u00ed] para siempre, por la iniquidad que \u00e9l sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y \u00e9l no los ha estorbado (1 Samuel 2:22-25).<\/p>\n<p>1 Reyes 1:1,5,6\u00a0 [Adon\u00edas procura hacerse con el trono de David:] Cuando el rey David era viejo y avanzado en d\u00edas [&#8230;] Adon\u00edas hijo de Haguit se rebel\u00f3, diciendo: \u00abYo reinar\u00e9\u00bb. Y se hizo de carros y de gente de a caballo, y de cincuenta hombres que corriesen delante de \u00e9l. Y su padre nunca le hab\u00eda entristecido en todos sus d\u00edas [cuando era m\u00e1s peque\u00f1o] con decirle: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 haces as\u00ed?\u00bb<\/p>\n<p>Proverbios 29:15\u00a0 El ni\u00f1o dejado a sus caprichos es verg\u00fcenza de su madre (BL).<\/p>\n<p>G. La falta de disciplina es producto de la falta de temor de Dios:<\/p>\n<p>1 Samuel 2:29,30\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is hollado Mis sacrificios y Mis ofrendas, que Yo mand\u00e9 ofrecer en el tabern\u00e1culo; y has honrado a tus hijos m\u00e1s que a M\u00ed? [&#8230;] Yo honrar\u00e9 a los que me honran, y los que me desprecian ser\u00e1n tenidos en poco (v. el motivo en 1 Samuel 2:12-17).<\/p>\n<p>H. Algunos hijos se descarr\u00edan a pesar de haber recibido buena instrucci\u00f3n:<\/p>\n<p>1 Samuel 8:1,3\u00a0 [Los hijos de Samuel se volvieron corruptos y codiciosos pese a que su padre era justo:] Aconteci\u00f3 que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel. [&#8230;] Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dej\u00e1ndose sobornar y pervirtiendo el derecho.<\/p>\n<p>Marcos 13:12,13\u00a0 [En los Postreros D\u00edas, algunos traicionar\u00e1n a sus padres cristianos.]\u00a0 (V. tambi\u00e9n Mateo 24:10.)<\/p>\n<p>(V. tambi\u00e9n Proverbios 2:16-18.)<\/p>\n<p>I. La parcialidad y el favoritismo causan problemas:<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 25:27,28\u00a0 Am\u00f3 Isaac a Esa\u00fa [su hijo mayor] [&#8230;]; mas Rebeca amaba a Jacob [y lo ayud\u00f3 a enga\u00f1ar a su anciano padre (G\u00e9nesis 27:1-18)].<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 37:3,4\u00a0 Amaba Israel a Jos\u00e9 m\u00e1s que a todos sus hijos, porque lo hab\u00eda tenido en su vejez; y le hizo una t\u00fanica de diversos colores. Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba m\u00e1s que a todos sus hermanos, le aborrec\u00edan, y no pod\u00edan hablarle pac\u00edficamente.<\/p>\n<p>La infancia y la adolescencia<\/p>\n<p>A. Hay que tener en cuenta las limitaciones de los ni\u00f1os:<\/p>\n<p>G\u00e9nesis 33:13,14\u00a0 Los ni\u00f1os son tiernos. [&#8230;] Yo me ir\u00e9 poco a poco [&#8230;], al paso de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>B. Crecimiento y maduraci\u00f3n:<\/p>\n<p>Hebreos 5:14\u00a0 El alimento s\u00f3lido [las doctrinas fuertes] es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.<\/p>\n<p>C. Si se los instruye bien, los ni\u00f1os son una gran bendici\u00f3n:<\/p>\n<p>Salmo 127:4,5\u00a0 Como flechas en manos del guerrero son los hijos de la juventud. Feliz el hombre que con tales flechas ha llenado su aljaba, pues no quedar\u00e1 avergonzado al litigar en la puerta de la ciudad con su enemigo (BL).<\/p>\n<p>Isa\u00edas 8:18\u00a0 He aqu\u00ed, yo y los hijos que me dio el Se\u00f1or somos por se\u00f1ales y presagios en Israel, de parte del Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos, que mora en el monte de Sion.<\/p>\n<p>Mateo 18:5\u00a0 Cualquiera que reciba en Mi nombre a un ni\u00f1o como este, a M\u00ed me recibe.<\/p>\n<p>(V. tambi\u00e9n Marcos 9:36,37.)<\/p>\n<p>D. Los ni\u00f1os ofrecen alabanzas a Dios:<\/p>\n<p>Mateo 21:15,16\u00a0 Los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hac\u00eda, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: \u00ab\u00a1Hosanna al Hijo de David!\u00bb se indignaron, y le dijeron: \u00ab\u00bfOyes lo que \u00e9stos dicen?\u00bb Y Jes\u00fas les dijo: \u00abS\u00ed; \u00bfnunca le\u00edsteis: \u201cDe la boca de los ni\u00f1os y de los que maman perfeccionaste la alabanza\u201d?\u00bb<\/p>\n<p>Nehem\u00edas 12:43\u00a0 Sacrificaron aquel d\u00eda numerosas v\u00edctimas, y se regocijaron, porque Dios los hab\u00eda recreado con grande contentamiento; se alegraron tambi\u00e9n las mujeres y los ni\u00f1os; y el alborozo de Jerusal\u00e9n fue o\u00eddo desde lejos.<\/p>\n<p>Salmo 148:12,13\u00a0 Los j\u00f3venes y tambi\u00e9n las doncellas, los ancianos y los ni\u00f1os&#8230; alaben el nombre del Se\u00f1or, porque s\u00f3lo Su nombre es enaltecido. Su gloria es sobre tierra y cielos.<\/p>\n<p>E. La adolescencia y el paso a la adultez:<\/p>\n<p>1 Corintios 13:11\u00a0 Cuando yo era ni\u00f1o, hablaba como ni\u00f1o, pensaba como ni\u00f1o, juzgaba como ni\u00f1o; mas cuando ya fui hombre, dej\u00e9 lo que era de ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Efesios 4:14\u00a0 Ya no seamos ni\u00f1os fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para enga\u00f1ar emplean con astucia las artima\u00f1as del error.<\/p>\n<p>1 Corintios 14:20\u00a0 Hermanos, no se\u00e1is ni\u00f1os en el modo de pensar, sino sed ni\u00f1os en la malicia, pero maduros en el modo de pensar.<\/p>\n<p>F. La adolescencia, edad de consagraci\u00f3n a Dios:<\/p>\n<p>2 Cr\u00f3nicas 34:1-7\u00a0 [A los 16 a\u00f1os el rey Jos\u00edas busc\u00f3 al Se\u00f1or de todo coraz\u00f3n y consagr\u00f3 su vida a \u00c9l, y a partir de ese momento lo sirvi\u00f3 con gran dedicaci\u00f3n.]<\/p>\n<p>Eclesiast\u00e9s 12:1\u00a0 Acu\u00e9rdate de tu Creador en los d\u00edas de tu juventud.<\/p>\n<p>1 Timoteo 4:12\u00a0 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino s\u00e9 ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, esp\u00edritu, fe y pureza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Instruir y formar a los hijos Jueces 13:8\u00a0 Or\u00f3 Manoa al Se\u00f1or, y dijo: \u00abAh, Se\u00f1or m\u00edo, yo te ruego [&#8230;] que nos ense\u00f1es lo que hayamos de hacer con el ni\u00f1o que ha de nacer\u00bb. A. Dios vela por los peque\u00f1itos: Mateo 18:10\u00a0 Mirad que no menospreci\u00e9is a uno de estos peque\u00f1os; porque [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1441","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-devocionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1441","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1441"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1441\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}