{"id":2075,"date":"2021-06-12T03:26:25","date_gmt":"2021-06-12T10:26:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/?p=2075"},"modified":"2021-06-12T07:29:59","modified_gmt":"2021-06-12T14:29:59","slug":"conectando-la-familia-dia-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/conectando-la-familia-dia-15\/","title":{"rendered":"Conectando la familia Dia 15"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda 15\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<strong>\u201cEl Amor es de Dios\u201d<\/strong><\/p>\n<p><em>A<\/em><em>m<\/em><em>ados, am\u00e9monos unos a otros, porque el amor es de Dios. . . (1 Juan 4:7)<\/em><\/p>\n<p>El amor de los padres por sus hijos es uno de los sentimientos humanos m\u00e1s poderosos. Desde sostener a un reci\u00e9n nacido en tus brazos, alentar a tu hijo en un encuentro deportivo o acompa\u00f1ar a tu hija hasta el altar, el afecto paterno que disfrutamos es hermoso y potente.<\/p>\n<p>La palabra griega <strong><em>storg\u00e9 <\/em><\/strong>describe este amor familiar y el afecto natural que sentimos por nuestros parientes de sangre, en especial, por nuestros hijos.<\/p>\n<p>La palabra <strong><em>eros<\/em><\/strong>, que se refiere al amor rom\u00e1ntico y f\u00edsico entre personas que se aman; o <strong><em>fileos<\/em><\/strong>, el amor \u00a0fraternal \u00a0y\u00a0 el \u00a0afecto \u00a0que \u00a0sentimos \u00a0por \u00a0los \u00a0amigos \u00a0cercanos. \u00a0Pero \u00a0<strong><em>storg\u00e9<\/em><\/strong>, \u00a0<strong><em>eros \u00a0<\/em><\/strong>y\u00a0 <strong><em>fileos <\/em><\/strong>comparten ciertas restricciones. Est\u00e1n limitados por la capacidad humana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, existe un amor m\u00e1s fuerte que todos estos. El amor m\u00e1s real, puro y grande de todos. Es abnegado y pone a los dem\u00e1s primero. Es incondicional y sacrifica todo. Es imparable porque<\/p>\n<p>\u00abtodo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta\u00bb (1 Cor. 13:7).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La palabra griega <strong><em>\u00e1gape <\/em><\/strong>se refiere al amor que Dios nos manda demostrar m\u00e1s en nuestra vida. El \u00e1gape es \u00fanico, porque no depende de los sentimientos, las circunstancias ni la conducta de la persona amada. Es el maravilloso amor que Dios tiene por nosotros como Sus hijos, el que nosotros tambi\u00e9n podemos tener por nuestros hijos. . . el amor que estamos describiendo d\u00eda a d\u00eda en este libro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestro amor paternal es apenas un peque\u00f1o charco a comparaci\u00f3n del r\u00edo del amor incondicional de Dios por nosotros. Pero al conectarnos con \u00c9l y con Su provisi\u00f3n inagotable, el amor que podemos tener por nuestros hijos puede llegar a ser el amor de Dios por ellos.<\/p>\n<p>Detente y piensa en esto, en especial, si no tuviste un padre que te amara as\u00ed, o si te preocupa que tu amor para con tus hijos no sea suficiente, por m\u00e1s que te esfuerces.<\/p>\n<p>La realidad es que el amor que Dios puede darte para prodigarles a tus hijos es infinitamente m\u00e1s fuerte que el que puedes dar como padre. Est\u00e1 fortificado por Su amor, el origen y la fuente de toda clase de amor.<\/p>\n<p>As\u00ed que, parte de nuestro objetivo como padres es comunicarles a nuestros hijos que el verdadero amor, junto con su valor supremo como individuos, proviene del amor de Dios hacia ellos. \u00c9l es quien los am\u00f3 y los cre\u00f3 de manera singular. Y Su amor puede sustentarlos, sin importar qui\u00e9n los rechace o los desilusione en la vida. Su Palabra declara: \u00abPorque aunque mi padre y mi madre me hayan abandonado, el SE\u00d1OR me recoger\u00e1\u00bb (Sal. 27:10).<\/p>\n<p>Cada d\u00eda y con cada nuevo desaf\u00edo, ten en mente esta verdad que penetra y redirige: tienes la oportunidad divina de experimentar y representar el amor de Dios. Nuestros hijos no son juguetes para simplemente fotografiar y hacer que nuestras vidas parezcan m\u00e1s completas. No son l\u00edmites para nuestra libertad ni monumentos a nuestra grandeza. Pueden agradarnos y enorgullecernos. Pueden fracasar y desilusionarnos. Pero nuestros hijos no es una cuesti\u00f3n referente a nosotros. Lo importante es Aquel que nos los dio, y el amor que tiene por ellos.<\/p>\n<p>En primer lugar, \u00bfpara qu\u00e9 tenemos hijos? Porque Dios los ama y ha escogido compartirlos con nosotros.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 representa nuestra relaci\u00f3n con ellos? Una imagen viva del amor de Dios por Jes\u00fas y por nosotros.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 determina el valor de nuestros hijos para nosotros? El inmenso amor de Dios por ellos.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son tus objetivos al criarlos? Honrar y amar a Dios. . . al amarlos a ellos. Como Dios los ama. Como nos ama a nosotros.<\/p>\n<p><strong>E<\/strong><strong>l desaf\u00edo de hoy<\/strong><\/p>\n<p>Has una marca aqu\u00ed cuando hayas completado el desaf\u00edo de hoy.<u> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/u><\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue el resultado de tu interacci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u00bfTe revel\u00f3 Dios algo nuevo y vigorizante sobre Su amor y c\u00f3mo puedes amar a tus hijos?<\/p>\n<p><em>. . . Mi Padre eres t\u00fa, mi Dios y la roca de mi salvaci\u00f3n. (Salmo 89:26)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda 15\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u201cEl Amor es de Dios\u201d Amados, am\u00e9monos unos a otros, porque el amor es de Dios. . . (1 Juan 4:7) El amor de los padres por sus hijos es uno de los sentimientos humanos m\u00e1s poderosos. Desde sostener a un reci\u00e9n nacido en tus brazos, alentar a tu hijo en un encuentro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-2075","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-devocionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2075"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2075\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.ibmlaherencia.org\/es_es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}